26.9.06
El Suelo de las Estrellas
En este blog nos tomamos un tiempo para reflexionar, tambien para dejar que las cosas se conduzcan ellas solas y los caminos abiertos hasta ahora puedan respirar. Seria bueno que nos volviésemos a encontrar. Os saludo y hasta pronto.
18.9.06
Tormenta de verano

Las zanahorias se acababan de plantar, y ya amenazaban las primeras lluvias. Era primavera. Se podía caminar descalzo por la hierba, junto a aquel río que corría como fino hilo. En las márgenes crecía la hierba. Y como para señalar la vida, y hasta donde alcanzaba la vista, un mar de grietas se extendía infinito sobre la tierra. Se podría decir que allí no había vida. Aquello era silencio y aquella vista sombría, eludían cualquier presencia o cualquier compañía. Pronto sopló el viento y comenzaron a juntarse las primeras nubes. Era un viento húmedo, racheado y premonitorio. Las nubes obedecían sumisas, y formaron un cuerpo enorme que pronto oscureció el cielo, y poco después empezaran a sonar algunos truenos. Cayeron unas gotas, luego hubo un enorme estruendo que hizo temblar la tierra. Entonces aquel cielo insondable y herido de muerte comenzó a desangrarse. Cayeron las primeras gotas que formaron los primeros ríos, y crecieron y formaron otros mayores. Pronto se desató, y ya fue irremediable, gruesos ríos de tierra corrían hacía la vida..
14.9.06
Mentiras de verdad
Época de triunfadores, de aguerridos vendedores y bolsos de trapío. Vida de diseño, planes de jubilaciones, secretos de alcoba y mentiras de verdad. Tiempos buenos, tiempos muertos o historias con final feliz. Afeitados impecables, depilados de postín, cuidados imposibles, pero sobretodo de cuidados, muchos cuidadores haciendo de todo lo que cuidan un festín. Celebraciones, fiestas, promesas, sonrisas y palmaditas en la espalda. Compromisos, citas, agendas que rellenar, momentos para olvidar. Envasados al vacío, en pequeñas dosis y fáciles de comprar. Ofertas, demandas, caridad a raudales, o mares de gente. Océanos financieros, paraísos fiscales, lencería fina y mucha presión fiscal.
12.9.06
El Peso de la Estructura
Con el paso del tiempo me acabo de dar cuenta de que la distancia, lo que en apariencia se sitúa entre nosotros y aquello que queremos alcanzar no son más que episodios acumulados detrás de cada objeto o persona contra el que medimos la distancia hacia nosotros. El valor de las cosas acorta su distancia, es decir aumenta su inmediatez, por lo que hacer lo correcto nos mantiene cerca siempre de aquello que queremos. Lazos, vínculos, subyacen en el fondo de nuestra idea de las cosas, prestando un orden útil y satisfactorio que nos asegura un intercambio sostenible.
Tiempo sumergido, ajeno a nosotros, pero necesario para descifrar este orden aflora como un eco dormido para derrumbar orden y estructura, traducirlo en tiempo, y eliminar de un plumazo complejidad. Necesidad de simplificar y entender, de completar un ciclo que habíamos comenzado al andar por algún camino remoto, y desde el que siempre hemos buceado en ese “orden”, anterior ahora ya; convertido en experiencia vivida, donde solo queda presente y tiempo.
Tiempo sumergido, ajeno a nosotros, pero necesario para descifrar este orden aflora como un eco dormido para derrumbar orden y estructura, traducirlo en tiempo, y eliminar de un plumazo complejidad. Necesidad de simplificar y entender, de completar un ciclo que habíamos comenzado al andar por algún camino remoto, y desde el que siempre hemos buceado en ese “orden”, anterior ahora ya; convertido en experiencia vivida, donde solo queda presente y tiempo.
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