Luigi era un tipo flaco y tenso como un arco antes de ser disparado, humeante con si cigarro en la boca no deseaba otra cosa que no fuera entrar en las salas de cine para ver lo que fuera. Le gustaba sentarse detrás y sentir como la mano del director recortaba la realidad a modo de película formando historias que después podrían ser contadas de mil maneras pero que eran en esencia la misma. Solía evadirse en largas sesiones por exposiciones infinitas, muestras de autores desconocidos y performances de todo tipo. Lo que Luigi sentía era que el personaje que él era le iba a la zaga y le seguía hasta cada exposición para mostrársele como un fantasma nostálgico visitando la tumba de su señor. Todo esto le sucedía solamente cuando iba solo pues le avergonzaba profundamente hacerlo delante de los demás, reconocerse como lo que realmente era, y siempre había querido ser. Voluta tras voluta desgranaba sus ideas frente a la pantalla y disfrutaba de todo al mismo tiempo como un gran sumiller que deja reposar el vino bajo la lengua para dejarse llevar por las indescriptibles sensaciones que ponen nombre a las botellas mas reconocidas. Y así, sentado en la oscuridad iluminado por la luz que arroja sobre nosotros el cine, se digería y crecía, imaginando comprender todo lo que en la pantalla sucedía a través de su propia vida.
Josechu (Valencia, 3. 11. 06)
Josechu (Valencia, 3. 11. 06)

